Para vencer la tendencia a la negatividad puedes usar las llamadas Técnicas de Distracción que consisten en desviar tu atención de una emoción negativa, a una actividad placentera.
Cinco son las técnicas básicas de distracción
- Técnica de externalización que es el acto de centrar tu atención en sensaciones que se originan fuera del cuerpo. La externalización funciona porque distrae tu atención haciendo que te centres en lo externo, impidiendo así que aparezca el malestar. Consiste en usar uno o más sentidos para centrarte en alguna sensación externa: Observando minuciosamente, escuchando atentamente, sintiendo las texturas, oliendo o saboreando.
- Técnica de la repetición: contar baldosas, las líneas o grietas del suelo, tamborilear con los dedos alguna canción, enrollar un trozo de papel de manera sistemática. Si haces esto no puedes estar recreándote en tu pensamiento negativo.
- Técnica antimonotonía: a veces realizar las actividades de forma habitual hace que éstas se vuelvan desagradables para nosotros. Cambia la decoración de tu habitación, de tu puesto de trabajo. Vuelve a casa por otro camino o modifica el lugar donde haces tus compras. A veces basta con que algo sea novedoso para que sea más placentero. Las actividades que han llegado a ser automáticas porque se realizan a menudo, no funcionan para positivizar el pensamiento porque no necesitas emplear toda tu atención.
- Técnicas simples que requieran concentración: recordar la letra de una canción que te gusta, determinar cuál va a ser el costo de una compra, pensar en un acontecimiento que te sea de agrado o alegría.
- Técnica de la conversación: conversar es una forma efectiva de distracción que puede usarse casi en cualquier lugar. La conversación sirve más como distractor cuando se es el conversador activo más que el oyente pasivo. Ojo, si eliges usar esta técnica no lo hagas con alguien que sea negativo o se encuentre en un mal momento emocional, ya que te generará más dolor.
Estas técnicas las puedes practicar a la vez que realizas una actividad que para ti es placentera. Se trata de hacer una conducta (leer, cantar, cocinar, escribir, etc) y por tanto activar músculos, atención, pensamiento, etc. Esto supone dejar de centrarte en algo negativo, ya que no se puede tener dos actividades opuestas al mismo tiempo en el organismo.

2 comentarios
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agosto 8, 2010 a 3:07 pm
Montse
Llevo años encontrandome en una situacion muy angustioso pero sin saber lo que era, ahora cada vez son mas frecuentes y por varias veces tuve que ir por urgencias, fue donde me dijeron que eran ataques de ansiedad. Cuando lo veo venir trato de hacer los ejercicios de relajacion, pero hay veces que me va a mas incluso con mareos, taquicardias….., entonces me tomo un trankimazin y me alivia bastante. Quisiera saber autocontrolar la situacion pero lo veo muy dificil. Gracias por compartir vuestros comentarios.
junio 26, 2011 a 1:13 pm
HomoMagnes
@Montse: ¿Has probado a poner en práctica los consejos de este artículo? Leo que tratando de relajarte hay veces en las que sientes que pierdes el control y recurres al uso de fármacos. No tires la toalla por no conseguir distraerte las primeras veces, es cuestión de experimentar distintos métodos y condiciones ambientales, hacer variaciones, y seguir practicando aquello que comienza a dar resultados positivos.
¿Y meditar con regularidad? Te va a resultar infinitamente más fácil aprender a controlar tu mente en momentos de calma y una vez que has creado el hábito podrás aplicar estos conocimientos en momentos críticos con mejores resultados.