Fijar metas bien definidas favorece:

  1. La motivación a corto plazo.
  2. El enfoque a largo plazo.
  3. La planificación y organización de recursos.
  4. La adquisición del conocimiento requerido.
  5. La medición del progreso.
  6. Subdividir las grandes metas en etapas y metas más asequibles.
  7. La satisfacción personal por cada etapa superada con éxito.
  8. La confianza en uno mismo.
  9. Una actitud más positiva.
  10. La productividad.
*Créditos: http://selflive.com/personal-goals-to-personal-improvement/es/