Fijar metas bien definidas favorece:
- La motivación a corto plazo.
- El enfoque a largo plazo.
- La planificación y organización de recursos.
- La adquisición del conocimiento requerido.
- La medición del progreso.
- Subdividir las grandes metas en etapas y metas más asequibles.
- La satisfacción personal por cada etapa superada con éxito.
- La confianza en uno mismo.
- Una actitud más positiva.
- La productividad.

Deja un comentario
Feed de los comentarios de este artículo