Pese a la imposibilidad de medir objetivamente el éxito en todo su espectro, las personas miden su propio éxito y el de los demás según los estándares de la sociedad o sus propias expectativas.

Las expectativas equivalen a una imagen mental del concepto de éxito. El conjunto de expectativas se puede medir según diferentes escalas acordes con tus principios:

  • Resultados. La obtención, realización o superación de lo que se desea.
  • Bienestar. La satisfacción personal y las necesidades cubiertas.
  • Excelencia. El desarrollo del potencial y el afán de superación.
  • A través de los demás. El valor dentro de la sociedad o la competición.

El éxito como estatus social

En la sociedad la escala de medida más común es el estatus social basando la posición en éxitos cuantificables en el ámbito profesional, económico y/o social. Quienes no han descubierto su propia definición de éxito, pueden estar usando el estatus social como medida de éxito personal y sacar conclusiones erróneas.

Hay una gran diferencia entre vivir plenamente satisfecho y ser visto por los demás como una persona de éxito. Como dijo Brigitte Bardot: “He tenido éxito en la vida. Ahora intento hacer de mi vida un éxito”.

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